Tanta tecnología y perdemos el rumbo …

TICs bien analizadas mejor

Mario José Montes Penichet, Mario Montes

Tanta tecnología y perdemos el rumbo …

A lo largo de mi trayectoria profesional siempre he mantenido un objetivo común para todas y cada una de las empresas con las que he colaborado, dar y ofrecer soluciones a la misma. Ello no ha sido tarea fácil debido a que me he encontrado con muchos y vario pintos perfiles organizativos. En líneas generales, todos solicitan herramientas rápidas y efectivas con las que facilitar la comunicación e información en red a nivel interno y externo de la empresa. Es decir, la empresa requiere de sistemas tecnológicos de información y comunicación (TIC) veloces y efectivos, sin embargo, la falta de formación y tiempo dedicado a asimilar, comprender y utilizar lo recursos TIC (hardware, software, sistemas de comunicación y almacenaje de información) invalida su aplicación en la empresa y por tanto, entre sus usuarios.

Hoy en día existen soluciones TIC para la gran mayoría de las necesidades de la empresa, como ejemplo, Google Apps, Evernote, Odoo(aka OpenErp), Zimbra o Dropbox. Cada uno de estos recursos ofrece una elevada funcionalidad que facilitan el alcance de nuestros objetivos. Pero…¿tienen claro estos objetivos las empresas y los usuarios?

Desde el punto de vista tecnológico, el objetivo de la TIC para una empresa es facilitar y agilizar el rendimiento de las diferentes unidades de negocio y mejorar, así, el día a día de los usuarios. De tal forma que, aquellos usuarios que tienen a su disposición un Google Apps pero no utiliza el correo electrónico de forma ordenada,no podrá beneficiarse de esas mejoras para las que ha sido creado. Hay una tendencia clara a registrar la cuenta principal de la empresa para recibir notificaciones, News, etc., cuando lo apropiado sería, disponer de un CRM (Customer Relationship Management) o Google Group, que permita mantener la comunicación centrada e integrada, para que la información quede registrada y permita llevar un seguimiento continuo y actualizado de la misma.

¿Cuantos de nosotros nos hemos encontrado en la situación de recibir una cantidad desmesurada de correos electrónicos que nos resta gran parte de tiempo y nos mantiene alejados del objetivo de negocio?

¿Estamos sumergidos en un mundo de comunicación corrosiva para nuestro negocio?. Perdemos oportunidades por no centrar la organización de la empresa y marcar unos objetivos claros, perdemos mucho dinero corrigiendo el rumbo.

La empresa aunque haya hecho una inversión brutal en herramientas TIC, no sirve de nada si no crea las unidades de negocio correctamente y marca un plan con funciones y tiempos definidos por cada uno de los roles contenidos en ella.

De nada nos sirve un estupendo CRM si no tenemos comerciales con tiempo para imputar sus oportunidades y registrar la actividad.

Entonces, ¿En que se basa una empresa para pensar que una herramienta TIC les va ha ayudar, si tan siquiera, tienen un manual claro de procedimientos de las unidades de negocio?

A mi forma de ver, se tiene que invertir en hacer una consultoría sobre la empresa y sus unidades de negocio. Después con esta consultoría detectar las carencias en funcionalidad y rendimiento y aplicar las TICs necesarias para su mejora o corrección.

Pongamos un ejemplo de una empresa que necesita o pide (porque se supone que se ha informado antes) una herramienta de colaboración. Esta empresa se tiene que preguntar que procesos necesita mejorar y que herramienta elegida cumple con los requisitos, pero no lo hace. La elección se basa en una recomendación o una elección de quién paga, sin pensar en los usuarios y su rendimiento actual.

Esto nos lleva a sobrecargar a los usuarios con nuevas funcionalidades y procesos que son inútiles para su rol, deteriorando aún más la unidad de negocio a la que pertenecen.

En definitiva, muchas empresas que aplican las soluciones TIC se dejan atrás lo más importante, “EL ANALISIS”.

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